Archivo de la categoría: poesía

Elección

Se puede elegir amar.
Lo que es peor, se puede también elegir no amar.
Se puede amar sin elección.
Y hasta se puede elegir sin amor.
La pregunta aún calcina,
porque a pesar de ser poder
es imposible definirlo.

Elude resumen aunque alberga esencia.
Rechaza límites creando condiciones.
Escapa a la razón asiendo su bandera.
Es acertijo y solución.
Y en su auge nos expulsa, nos desdobla, nos mistifica.

Yo elijo amar.
Lo que es peor, elijo también no amar.
No quiero amar sin elección.
Ni elegir sin amor.
Mi duda es ardor,
y aunque me consume
me define.

Soy una de sus síntesis imperfectas.
Mi condición es ilimitada,
Y aunque persigo la razón rehúso las banderas.
Soy laberinto, soy corazón
y en mi latir lo hospedo, lo empuño y lo divulgo.

Juan M Sarabia
Cracovia, 23 de Septiembre, 2015

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Ventana sobre la llegada – E.G.

El hijo de Pilar y Daniel Weinberg fue bautizado en la costanera. Y en el bautismo le enseñaron lo sagrado.
Recibió una caracola:
– Para que aprendas a amar el agua.
Abrieron la jaula de un pájaro preso:
– Para que aprendas a amar el aire.
Le dieron una flor de malvón:
– Para que aprendas a amar la tierra.
Y también le dieron una cajita cerrada:
– No la abras nunca, nunca. Para que aprendas a amar el misterio.

EDUARDO GALEANO

GG

hip sounds

This is what happens
after a few smokey brews,
chocolate and insomnia
on a Saturday night: sadly,
not a booty call, but still
“rearlated”.

They’ve done it!
They thought they were mad,
but they weren’t shaking that…
as they were recording
the curves of a dancer,
the boom in the bouncing,
the sounds and the answers
to mystical doubts.

This is what happens
in Saturday nights
when lunar collisions
spur mythical rhymes.
This is what happens,
this is what “sounds hip”
without the moon’s light.

JMSG, Krakow, 2015

Mudo rugir

Desnuda de blanca espuma,
En invierno cuando ocurren
Esos días mozos de cálido frío,
La ciudad avanza carcomiendo el tiempo,
Macerando el aire, sugiriendo hastío.

El ladrillo aspira una brisa seca y
La abatida nieve como luz se escurre
Por la piedra burda y las fauces dulces
De un león con sueño, un león sin sangre
Colmando espacio y suspirando hambre.

La melena yerta, la inacción rampante,
Sanguinario el cazador se aburre
Saboreando un momento eterno,
monumento a un rey andante,
Esculpida presa adorna, soberana con su arte.

Juan Sarabia. Cracovia, 2015

EVERYONE KNOWS ABOUT BOSTON

John Holmes

Everyone knows about Boston,
Where “a” is exceedingly broad;
Where the principal cowpaths and highways
Were projected b’ guess and b’ God;
Where the Lowells eat only the Cabots,
And Cabots feed only on cod.
It is known that the natives are nourished
On fishcakes and brownbread and beans,
And develop incredible powers
Of grasping what Emerson means.
It is known that the accent in Boston
Results from an excess of brain,
Which derives from a schooling at Harvard,
And gives the mid-westerners pain.
The natives of Boston are cultured.
The streets are the spokes of a wheel.
The twilight of civilization
Is a fact that, though chilly, is real
In Boston, where children speak British
And nobody thinks it is odd;
Where a Lowell speaks only with Cabots,
And a Cabot speaks only to cod,
And a codfish speaks only to codfish
In accents exceedingly broad.

JOHN HOLMES, 1939

Collected Poems of John Holmes
Tufts Digital Library

Contra las apariencias. Una lectura de los poemas de José Emilio Pacheco

Contra las apariencias. Una lectura de los poemas de José Emilio Pachecoen Letras Libres.  Por Darío Jaramillo Agudelo.

Ilustración: León Braojos

 

All ever

Whatever it takes
is never enough
whatever it takes
is past and beyond
whatever it took
without a remorse
whatever you thought took
belongs you no more.

Whatever it takes
takes all without pain
whatever it leaves
is lost in the rain
whatever you feel
you have to explain
whatever you say
will never be heard.

Whatever it takes
is fruitless attempt
whatever its faith
it leaves you no gain
whatever you do
is always in vain
whatever you don’t
will never again.

Whatever it takes
took all from my hands
whatever it seeds
is lost in a glance
whatever the grain
whatever the chance
whatever it takes
will never go back.

jmsg | abril 2014

La edad de las tinieblas: el quinqué

Arde la noche. El aire húmedo parece hervor de ciénaga. Bajamos del yip para tomar agua mineral en un cobertizo a orillas del camino que se interna en la selva. Sobre el mostrador hay un quinqué. Si nada recordamos de la niñez y sólo podemos inventar lo inmemorable a partir de unas cuantas imágenes, este quinqué engendra ahora su propio teatro de sombras, me lleva hasta un puerto donde hubo una casa que ya no existe.

Se va la luz. La familia enciende otro quinqué. Me intriga pensar en lo que han dicho mis padres:en el petróleo de la lámpara flotan reducidos a esencia bosques y dinosaurios de la prehistoria. Millones de años se han necesitado para humedecer la lengüeta de jerga que convertida en mecha soporta la llama. Una campana de cristal la protege y le permite iluminarnos. En el quinqué se consumen los restos fósiles de una vida improbable. La noche huele a luz carbonizada.
Este humilde fuego resulta el antitelevisor. Prende la imaginación de quienes se reúnen en torno a él como ante la hoguera primitiva: abuelos, padres, hijas, hijos. Sobreviven relatos de cosas verdaderas y fingidas y, cuando las narraciones han terminado, el ballet de las manos, la pantomima de las siluetas. La pared se convierte en un zoológico fantasmal, un circo de espectros. Aquí están las fauces del  cocodrilo, el loro de perfil, el gato de espaldas, las alas del gavilán, la huida del venado, la tortuga que lleva a cuestas el mundo.
Al volver la electricidad el escenario se apaga. La familia queda en silencio. Sabe que está condenada a la dispersión y es como el humo que el petróleo suelta al inmolarse. Somos apenas sombras que alguien proyecta en un muro invisible.
El quinqué se extinguió hace millones de años. Su luz más submarina permanece. Esta noche su olor ha regresado bajo el violento aroma de la selva. Tal vez nosotros, sus animales y sus árboles también seremos combustible de una futura edad de las tinieblas.
José Emilio Pacheco

http://elpais.com/diario/2009/10/10/babelia/1255133534_850215.html

José Emilio Pacheco

La flecha

No importa que la flecha no alcance el blanco
Mejor así
No capturar ninguna presa
No hacerle daño a nadie
pues lo importante
es el vuelo la trayectoria el impulso
el tramo de aire recorrido en su ascenso
la oscuridad que desaloja al clavarse
vibrante
en la extensión de la nada

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Memoria

No tomes muy en serio
lo que te dice la memoria.

A lo mejor no hubo esa tarde.
Quizá todo fue autoengaño.
La gran pasión
sólo existió en tu deseo.

Quién te dice que no te está contando ficciones
para alargar la prórroga del fin
y sugerir que todo esto
tuvo al menos algún sentido.

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un poco más de poesía

la curiosidad del poeta. entrevista a Pacheco en El País

Café Tacuba: Las Batallas basado en Las Batalla en el Desierto de JEP

Vacilando, vacilando

Vacilando va el errante oportuno,
tarareando un coro jamás aprendido,
esbozando un garabato, sugiriendo un camino,
vacilando.
Vacilando y silbando se va en el olvido,
un futuro menguante, un amigo perdido.
Vacilando y errando se conjura el destino,
se desherba el presente, se desangra uno mismo.
Vacilando, vacilando, se encamina el camino,
hacia tierras marchantes, horizontes perdidos.
Vacilando y errando, dibujando el aullido,
se despiertan mitotes, se alebrestan sentidos,
Vacilando y cantando, desandando el camino,
vacilando a la muerte se vacila uno mismo.

Juan M Sarabia
Cracovia, enero 2014

Wandering, wondering
Wandering goes the timely errant,
humming a song he never learned,
drafting a scribble, suggesting a trail,
wondering.
Maundering and whistling we walk in oblivion,
a waning future, a gone friend.
Wavering and erring we conjure up destiny,
we tear up the present, we bleed away.
Wandering, wondering, guiding our way,
towards moving lands, horizons astray.
Hesitating and blundering, sketching a howl,
we wake up the rituals, we rear up our soul,
rambling and singing, retracing our steps,
while fiddling with death, we fool with ourselves.
translation by
Juan M Sarabia